Huaico es un término peruano que proviene del quechua wayq'u, en español quebrada o valle profundo, y "es una masa enorme de lodo y peñas que las lluvias torrenciales desprenden de las alturas de los Andes y que, al caer en los ríos, ocasionan su desbordamiento" (Diccionario RAE), y que además causa enormes sepultamientos a su paso. En español se conoce también como aluvión.
Un Huaico se origina por la caída violenta de agua (desborde de algún afluente o depósito llámense lagunas, acequias o quebradas obstruidas que favorecen el acumulamiento de agua), que por el volumen de agua es capaz de arrastrar a su paso, tierra, piedras, árboles y toda clase de escombros.
Por lo tanto, los Huaicos se originan cuando el volumen del agua aumenta, esto es, en épocas de lluvia y cuando los terrenos contiguos a los afluentes y depósitos de agua son descampados y debilitados por los procesos de erosión.
Según INRENA (Instituto Nacional de Recursos Naturales), el proceso de erosión de los suelos en la sierra con intensidad de moderada a severa representa un 16,42 % de la superficie del territorio Nacional. Esto es, poco menos que la quinta parte; es decir, bastante de la geografía Nacional. Increíblemente en los planes de INDECI (Instituto Nacional de Defensa Civil) sólo se pueden encontrar acciones reactivas en el corto plazo y no proactivas ni sostenibles.
Apreciación Valorativa
El Huaico es una amenaza latente, “inesperada”, diría mejor ignorada y muy cara en términos sociales, económicos y naturales. Es probablemente el enemigo más implacable de la serranía nacional. Sin embargo, los Huaicos, como las fuentes y depósitos de agua, tienden a ser constantes, refiriéndome con esto a que los Huaicos pueden ser prevenidos dado que los lugares en que reinciden pueden ser identificables histórica y geodinámicamente (reconocimiento de datos en fallas originadas por Huaicos predecesores). Por ello se puede identificar mediante los datos históricos aquellos puntos en los que un posible Huaico pueda formarse y por el comportamiento dinámico de los Huaicos es que se debería formular planes para poder evacuar a la población con eficiencia o en el mejor de los casos prevenir estos fenómenos con la ventaja del mediano o corto plazo (de
Si tomamos literalmente lo que advirtió el mismísimo Jesús de Nazareth "... edificó su casa firmemente sobre roca. Y cayó la lluvia, vinieron las aguas y soplaron los vientos sobre la casa; pero no se derrumbó..."-, podemos simplificar la problemática, para obtener una solución; a su vez, simplificada en la virtud cardinal de la santa prudencia, y cuyas "cualidades derivadas" actuales que en el día a día conocemos como planificación y pro actividad nos llevan a una solución radicalmente moral. La prudencia es la que reina sobre las otras virtudes cardinales (justicia, templanza y fortaleza). Por ello la gran mayoría de las pérdidas ocasionadas por los Huaicos son, más que por la fuerza de la naturaleza, por la imprudencia.
Apreciación Crítica
Como dijo Jorge Basadre Grohmann basado en el historiador griego Plutarco: "Aquel que ignore la historia estará condenado a sufrir los errores de ella", si se siguen ignorando los datos de antiguos Huaicos y si no se estudian las fallas hidro-geológicas que podrían engendrar nuevos Huaicos estaremos condenado a seguir padeciendo sus siniestras consecuencias.
En la provincia de Cajamarca solamente en abril de este año de 2008 se han registrado más de diez Huaicos de magnitud alarmante, entre los que sobresalen los clásicos Huaicos bloquea-carreteras, ocasionando perdidas millonarias en las industrias, e irrecuperables en términos de tiempo para las personas que suelen viajar arriesgando sus vidas. Ello también implica a las empresas que irresponsablemente operan la ruta sin importarles en donde dejen varados a sus pasajeros, a eso se suman miserias humanas, como robos y asaltos. Adicionalmente las ya cinco muertes producto de deslizamientos en el distrito de San Juan, más los cinco obreros sepultados en el distritito cajamarquino de Querocotillo y diez en Jaén en el Abra de Porcuya, sorprendidos en camioneta.
En el caso de los Huaicos bloquea-carreteras, las autoridades siempre se olvidan de planificar para poder prevenir o evitar los derrumbamientos, si no fuera por empresas que necesitan tener las vías hábiles, sólo Dios sabe cuánto tiempo más, Cajamarca estaría desahuciada a su suerte, suerte que desafortunadamente es dirigida por personas o discapacitadas o desinteresadas. En el caso de las personas que fueron acometidas mientras dormían, es una gran pérdida, producto de una gran imprudencia, los Huaicos no se forman de la noche a la mañana si hubiera por lo menos una inspección hidro-geotécnica anual de los afluentes y depósitos hidrográficos se reducirían estos lastimosos accidentes. Lo que sucedió a las personas que viajaban en la camioneta tampoco fue una coincidencia. Primero, las tolvas no se han hecho para que las persones viajen en ellas. Segundo, si ciertos puntos en las carreteras son siempre atacados por aluviones, se deberían señalizar dichos puntos para tener la paciencia suficiente para discernir si es seguro atravesarlos o no, y suponiendo que ya estén señalizados, aprender a respetar dichas señales. Tercero, si vivimos en estado de lluvias, y transitamos lugares con un potencial de Huaicos elevado, deberíamos vivir también en estado de alerta. El SENAMHI (Servicio Nacional de Meteorología e hidrología), parece simplemente un cliché científico, aunque en realidad debería tener la autoridad suficiente como para influir en las vidas y comportamiento de la población, para bien. Es comprensible que nos jactemos de tener decenas de microclimas, pero en la misma magnitud deberíamos avergonzarnos de los servicios y medios gubernamentales (de defensa nacional), que no hacen lo suficiente por concienciar a los involucrados y prevenir estos fenómenos.
Es sorprendente que según el programa de Obras de Prevención de INDECI (Instituto Nacional de Defensa Civil), como lineamiento generales figure:
"Las obras de prevención deben ser priorizadas y ejecutadas en ríos y quebradas en donde hayan ocurrido desastres y en donde los poblados e infraestructuras ubicadas en zonas de alto riesgo se vean amenazados por peligros aluviones (Huaicos) e inundaciones."
Esto demuestra que las organizaciones encargadas de velar por nuestra seguridad desconocen la gran brecha que existe entre el dicho y el hecho. Cosa que a pesar de años de tortuosas gestiones desafortunadamente no ha cambiado.
BIBLIOGRAFÍA
Páginas consultadas el miércoles 09 de abril de 2008:
Instituto Nacional de Defensa Civil. (2008). "Programa de Obras de Prevención".
URL: http://www.indeci.gob.pe/prev_desat/prg_obras.htm
Instituto Nacional de Estadística e Informática. (1996). "Perú: proceso de erosión de los suelos en la sierra Con intensidad moderada y severa".
URL: http://www.inei.gob.pe/biblioineipub/bancopub/Est/Lib0351/7316/C7316010.htm
Real Academia de la Lengua Española. (2008). "Diccionario de la lengua española". ED. 22. España.
URL:http://buscon.rae.es/draeI/SrvltConsulta?TIPO_BUS=3&LEMA=Huaico